Lugares visitados

30 de abril de 2009

(29) PLAYAS DE LA PENÍNSULA DE JANDÍA (FUERTEVENTURA): LA COSTA DE LAS ARDILLAS:

Esta semana hemos vuelto a la isla de Fuerteventura (Canarias). Uno de nuestros objetivos pendientes era hacer una marcha a pie desde Playa Barca, en Costa Calma (Hotel Meliá Gorriones), hasta el faro de Morro del Jable: un total de 17 kilómetros de camino por playas vírgenes y aguas turquesas, la mayor parte de la ruta sobre arena rubia y, en determinados trechos, arenas salpicadas por rocas volcánicas que caen desde los acantilados que cubren una parte del camino. Y, como característica más peculiar de estas playas, la presencia constante de simpáticas ardillas que acuden a comer de la mano del caminante.

Salida desde la T-4 del aeropuerto de Madrid-Barajas: vuelo IB878 Madrid-Fuerteventura:


Llegada a la isla de Fuerteventura. En el camino hacia el sur (península de Jandía), paramos a comer en la playa de Pozo Negro:


El pueblo de Gran Tarajal y su playa:
Nuestro destino: el Hotel Meliá Gorriones, en el Parque Natural de Jandía. Ubicado en el paraje de Playa Barca (Municipio de Pájara), tiene a su disposición más de 10 kms. de playas ideales para la práctica de deportes naúticos como el windsurfing y el kiteboard.


Las playas del Hotel Meliá Gorriones. Las imágenes hablan por sí mismas:

Iniciando la marcha hacia Morro del Jable: aproximadamente cinco horas (incluyendo paradas) de senderismo costero. Hemos bautizado esta ruta como "la costa de las ardillas":


Al poco tiempo de comenzar nuestro itinerario, las primeras ardillas acuden a buscar su ración de nueces:


En algunos tramos del camino, las rocas volcánicas desprendidas de los acantilados han llegado hasta la playa:
En otros momentos encontramos espectaculares cascadas de arena:


Un alto en el camino: el kiosko de Tierra Dorada:


Pero todavía nos quedaba un largo trecho, como puede apreciarse en la siguiente foto:

Las ardillas van tomando cada vez más confianza y se muestran más atrevidas. La única precaución es llevar un paquete bien grande de nueces.


El paisaje sigue cambiando por momentos; a veces, grandes dunas de arena limpia...

... otras veces, grandes bloques volcánicos desprendidos de los acantilados quedan sumergidos por la marea:

Nos acercamos a nuestro destino: llegada a la playa de El Matorral, el humedal de Morro del Jable, donde se encuentra el faro que creíamos nuestra meta. Sin embargo, aún nos quedaban un par de kilómetros de paseo marítimo.


Llegó finalmente el momento de reponer energías. En la playa de Morro Jable hay magníficos chiringuitos con un buen nivel de servicios:


Guardaremos para siempre el buen recuerdo de otro día más en contacto con la naturaleza y, desde luego, no olvidaremos tampoco a las pequeñas habitantes de "la costa de las ardillas".